20
2010
¿Tienes una idea? Haz un mural
Hay ocasiones en las que nos llega una idea que, muy posiblemente, no tenga ni pies ni cabeza. En esas ocasiones, lo más probable es que la idea se evapore. Pero no podemos arriesgarnos a perder una idea que, quién sabe, podría llegar a ser un proyecto con futuro.
Podemos tomar mil medidas diferentes para evitar que la idea se nos olvide, pero quizás ninguna de esas medidas se centre el algo muy importante, casi trascendental: el desarrollo de la idea.
En este sentido, vamos a daros algunos consejos para que, cuando os aparezca una idea, no solo la plasméis en un papel, sino que seáis capaces de desarrollarla y convertirla en un buen proyecto sobre el que trabajar.
Lo primero que os proponemos es plasmar la idea en un mural. Escribid, con letras grandes y en el centro del papel, la idea, con ramificaciones a otras ideas secundarias que se os hayan ocurrido en un primer momento. El segundo paso es colocar ese mural en un lugar visible. No se trata de colocarlo en el cabecero de la cama ni junto al televisor, sino en un lugar en el que lo veáis varias veces al día y siempre accesible a ser ampliado. Es importante que, junto al mural, tengáis un taco de post-it y un rotulador, para ir añadiendo mejoras o rectificaciones al mural del proyecto. También sería conveniente que, aunque el mural esté colocado en un lugar visible, os sentéis frente a él 5 minutos al día. Durante ese tiempo, analizad lo que lleváis añadido e intentad incluir alguna cosa más.
Una cosa muy importante es que no ocultéis el mural a la visitas. No os van a robar vuestra idea y, en muchos casos, otras personas podrán dar información que sirva para el desarrollo de la idea. Incluso, pedid explícitamente ayuda a otras personas que penséis puedan aportar algo.
Continuad con el ejercicio el tiempo que estiméis oportuno. No os de corte añadir más de una cartulina al mural, ya que debéis seguir con este ejercicio hasta que el “brainstorming individual” que estamos haciendo ofrezca pocos resultados adicionales. Así, si lleváis una semana sin añadir nada, no por falta de ganas, sino por falta de nuevas ideas, quizás sea el momento de quitar el mural y analizar lo que hemos ido incluyendo en este período.
Una vez terminado el mural, llega el momento del análisis, que puede llegar a ser casi o más laborioso que la etapa anterior. Ahora, os recomiendo que cojáis lápiz y papel y escribáis todo lo que está en el mural de una forma más ordenada. Vosotros mismos os daréis cuenta de que, aquella idea inicial, se ha convertido en otra cosa completamente diferente, que ahora sí puede ser llevada a la práctica.
Como veis, no es una idea revolucionaria, sino una mezcla de métodos de desarrollo de ideas que es el que utilizamos nosotros y es el que os recomendamos seguir. Contadnos vuestra experiencia y si vuestros proyectos han llegado a buen puerto con éste método.
Imagen: Flickr.
14
2010
Twitter, el megáfono del siglo XXI
Hace algunos años, si queríamos comunicar alguna idea, por importante que fuera, en la mayoría de las ocasiones teníamos que tragárnosla y llevarlo con la mayor resignación posible. Sólo aquellas personas con cierto poder, o los afortunados que tenían algún tipo de medio, podían darse el lujo de decir a los cuatro vientos lo que pensaban. Y no hablo de hace siglos, hablo de hace tan solo unos años, o mejor dicho, unas décadas.
Pero, desde la aparición de internet, han aparecido variopintas maneras de que cada uno pueda decir lo que quiera, a la espera de que aparezca alguien que lo lea. En un principio fueron las web personales, una suerte de web de poca calidad (generalmente) pero donde uno podía expresar lo que quisiera. La aparición de los buscadores permitieron que la gente pudiera llegar hasta estos lugares, ya que de otra forma, sería prácticamente imposible. Desde entonces, hasta la aparición de los primeros blogs, pasaron muchos años, pero el tema blog quizás solo supuso el punto de partida de una nueva corriente: la denominada 2.0.
Hoy, con la perspectiva del tiempo, hemos visto cómo se han desarrollado multitud de herramientas que, con mayor o menor éxito, han permitido al usuario abrir sus pensamientos a todo el mundo. Y entonces llegó Twitter.
Twitter es un lugar dónde, en 140 caracteres, puedes expresar y comunicar lo que te apetezca. ¿Qué os voy a contar de Twitter que no sepáis? Es un sitio donde tienes la relativa seguridad de que al menos, un número finito (o infinito, quién sabe) de personas leerán lo que escribes. Unas personas lo utilizan como herramienta de trabajo, otros para comunicar noticias, otros para mostrar sus enfados o pensamientos más íntimos, etcétera, etcétera y etcétera. Twitter sirve para lo que queramos. Pero, cualquier persona, le dé el uso que le dé, conoce de su potencial, al margen de que lo sepa o no exprimir.
Lo que está claro es que, con solo teclear unas palabras, podemos comunicar al mundo lo que pensamos, o simplemente, lo que estamos haciendo. Y en esto, juegan un papel crucial los dispositivos móviles, el lugar donde mejor se desenvuelve Twitter. Los modernos smartphones permiten que, estos 140 caracteres estén siempre con nosotros, expectantes a contar la última hora al resto del mundo. ¿Cuándo tuvimos una oportunidad parecida? La democratización de las tarifas de internet móvil están permitiendo esta integración, sin que llegue a considerarse un lujo. En algunos países, incluso, las operadoras están ofreciendo servicio de Twitter directamente a través de sms, sin necesidad de tener que conectarse a internet para utilizarlo.
Y ya no es solo comunicar. Una de las facetas más interesantes de Twitter es la posibilidad de compartir información de forma rápida y sencilla. De hecho, la mayoría de las ocasiones solamente necesitarás un clic para compartir información. Los periódicos online, revistas o blogs (éste que lees, sin ir más lejos) incluyen sus propios botones para que puedas compartir lo que estás viendo, en ese mismo instante, y para una gran comunidad de usuarios. Además de las posibilidades que esto tiene como medio de comunicación, hay que verlo como herramienta de captación de usuarios. Interesante, ¿Verdad?
Por último, comentar que cualquier red social se integra con Twitter, a sabiendas de la capacidad de comunicación de estos 140 caracteres. Nadie quiere quedarse fuera del barco. Yo al menos no, y supongo que vosotros tampoco. Para terminar, os invito a ver este video que está a continuación. Es una presentación que hicieron @Plastidecor y @_Miki (sus usuarios en Twitter) en la pasada Campus Party de Valencia, sobre Facebook y Twitter, respectivamente. Es muy interesante saber cómo surgieron estos dos gigantes de la comunicación, cada uno con su historia y sus facetas singulares.
!Nos vemos por Twitter¡
Imagen: Twitter Pack, de Carrot Creative.
5
2010
Técnicas comerciales para niños
Por todos es sabido que el público infantil es fácil de persuadir para que compren el producto de una marca en lugar del de la competencia. A través de, sobre todo, la televisión, son bombardeados con anuncios publicitarios que casi les obligan a comprar sus productos. Unas veces esta publicidad es el típico “spot”, pero en muchas otras ocasiones, viene en forma de serie o película de dibujos animados. ¡Qué peligroso suena esto!
La motivación de este artículo viene de una visita reciente a una de esas cadenas de jugueterías que, artificialmente, se disfrazan de paraíso infantil. Claro que, a la vez, son un infierno para el bolsillo de los padres.
Para empezar, la película de moda tiene su stand a la entrada del centro. En lugar de hablar de precios competitivos deberíamos hablar de precios abusivos pero, como aparece el muñeco de moda para los niños y niñas, será difícil escapar. Obviamente, las marcas pagan por esto. Al igual que una marca de detergentes gasta su dinero en conseguir que su producto esté en la cabecera del lineal, las compañías jugueteras pagan por estos emplazamientos privilegiados. Y no solo se encuentran muñecos o similares, nada de eso; podemos llegar a encontrar desde tazas hasta llaveros que poco tienen que ver con la marca, producto o película ofertada. Pero el envase lleva el logo, eso es suficiente.
Pero claro, si entramos un poco más en el centro, podemos comprobar que aquellos juguetes con los que todos hemos jugado cuando éramos pequeños, se encuentran en un segundo plano. El juguete tradicional es barato, y poco atractivo frente a los productos de las grandes jugueteras. Eso hace que sean percibidos como productos de baja calidad, cuando ha sido lo que siempre se ha vendido en el sector. Estoy totalmente convencido de que si, a estos juguetes tradicionales les subieran un poco el precio, venderían tanto como los de las grandes marcas si se ubicaran próximos a estos últimos. Pero no interesa.
Como veis, es una estrategia estupenda, para un público que se convence de una forma muy sencilla. No tienen más que ver lo que está de moda para comprarlo (o pedirlo). Será después cuando piensen si, realmente les gusta eso frente a otros juguetes. Así que, tened cuidado cuando llevéis a vuestros hijos al cine, o con la entrada, tendréis que comprar un buen cargamento de juguetes.
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