Emprender
¿Tienes una idea? Haz un mural
20 ago
Hay ocasiones en las que nos llega una idea que, muy posiblemente, no tenga ni pies ni cabeza. En esas ocasiones, lo más probable es que la idea se evapore. Pero no podemos arriesgarnos a perder una idea que, quién sabe, podría llegar a ser un proyecto con futuro.
Podemos tomar mil medidas diferentes para evitar que la idea se nos olvide, pero quizás ninguna de esas medidas se centre el algo muy importante, casi trascendental: el desarrollo de la idea.
En este sentido, vamos a daros algunos consejos para que, cuando os aparezca una idea, no solo la plasméis en un papel, sino que seáis capaces de desarrollarla y convertirla en un buen proyecto sobre el que trabajar.
Lo primero que os proponemos es plasmar la idea en un mural. Escribid, con letras grandes y en el centro del papel, la idea, con ramificaciones a otras ideas secundarias que se os hayan ocurrido en un primer momento. El segundo paso es colocar ese mural en un lugar visible. No se trata de colocarlo en el cabecero de la cama ni junto al televisor, sino en un lugar en el que lo veáis varias veces al día y siempre accesible a ser ampliado. Es importante que, junto al mural, tengáis un taco de post-it y un rotulador, para ir añadiendo mejoras o rectificaciones al mural del proyecto. También sería conveniente que, aunque el mural esté colocado en un lugar visible, os sentéis frente a él 5 minutos al día. Durante ese tiempo, analizad lo que lleváis añadido e intentad incluir alguna cosa más.
Una cosa muy importante es que no ocultéis el mural a la visitas. No os van a robar vuestra idea y, en muchos casos, otras personas podrán dar información que sirva para el desarrollo de la idea. Incluso, pedid explícitamente ayuda a otras personas que penséis puedan aportar algo.
Continuad con el ejercicio el tiempo que estiméis oportuno. No os de corte añadir más de una cartulina al mural, ya que debéis seguir con este ejercicio hasta que el “brainstorming individual” que estamos haciendo ofrezca pocos resultados adicionales. Así, si lleváis una semana sin añadir nada, no por falta de ganas, sino por falta de nuevas ideas, quizás sea el momento de quitar el mural y analizar lo que hemos ido incluyendo en este período.
Una vez terminado el mural, llega el momento del análisis, que puede llegar a ser casi o más laborioso que la etapa anterior. Ahora, os recomiendo que cojáis lápiz y papel y escribáis todo lo que está en el mural de una forma más ordenada. Vosotros mismos os daréis cuenta de que, aquella idea inicial, se ha convertido en otra cosa completamente diferente, que ahora sí puede ser llevada a la práctica.
Como veis, no es una idea revolucionaria, sino una mezcla de métodos de desarrollo de ideas que es el que utilizamos nosotros y es el que os recomendamos seguir. Contadnos vuestra experiencia y si vuestros proyectos han llegado a buen puerto con éste método.
Imagen: Flickr.
Emprender para vivir
22 jun
No pasan ni tan siquiera diez minutos en los que consigamos olvidar la crisis y, si lo hacemos, ya vendrá alguien a recordárnoslo. Y es que, casi con toda seguridad, el mayor problema de la actual situación económica se centra en el empleo: hay poco y de mala calidad, en líneas generales.
A mucha gente se le pasa por la cabeza la idea de montar su propio negocio, pero son pocos los que finalmente se deciden a hacerlo. Pero emprender no es únicamente montar un negocio; es hacer algo que innove, crear algo nuevo, darle la vuelta a algo ya existente. Lo que hay que tener muy claro es que lo que venden son las ideas, no los locales llenos de trastos.
Pero emprender no es solo autoempleo (a mi modo de ver), si no que conlleva una experiencia, una forma de vida totalmente diferente y muy gratificante cuando todo va bien (y claro, llena de emociones cuando algo no va del todo bien).
Como aliciente decir que, cuando se trabaja por cuenta ajena o para la administración, sabemos a priori el ritmo de vida que podremos llevar, pero cuando trabajamos para nosotros mismos, ese ritmo de vida se verá condicionado por nuestras ganas de trabajar y de hacer algo grande. Es otro mundo.
Deciros por último que, para emprender, no hay que tener grandes ideas o muy revolucionarias. Si las tienes, muchísimo mejor, pero si no, céntrate en algo que se te de bien, algo que te guste, y desarrolla ideas partiendo de eso. Si trabajas, tendrás éxito (casi) asegurado.
En este blog, y a partir de este momento, dedicaremos mucho tiempo y muchas líneas a hablar sobre emprendedores, casos de éxito, etc. En definitiva, todo el contenido necesario para que nos decidamos a llevar a cabo nuestros propios proyectos.

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