Entradas etiquetadas con crisis
Emprender para vivir
22 jun
No pasan ni tan siquiera diez minutos en los que consigamos olvidar la crisis y, si lo hacemos, ya vendrá alguien a recordárnoslo. Y es que, casi con toda seguridad, el mayor problema de la actual situación económica se centra en el empleo: hay poco y de mala calidad, en líneas generales.
A mucha gente se le pasa por la cabeza la idea de montar su propio negocio, pero son pocos los que finalmente se deciden a hacerlo. Pero emprender no es únicamente montar un negocio; es hacer algo que innove, crear algo nuevo, darle la vuelta a algo ya existente. Lo que hay que tener muy claro es que lo que venden son las ideas, no los locales llenos de trastos.
Pero emprender no es solo autoempleo (a mi modo de ver), si no que conlleva una experiencia, una forma de vida totalmente diferente y muy gratificante cuando todo va bien (y claro, llena de emociones cuando algo no va del todo bien).
Como aliciente decir que, cuando se trabaja por cuenta ajena o para la administración, sabemos a priori el ritmo de vida que podremos llevar, pero cuando trabajamos para nosotros mismos, ese ritmo de vida se verá condicionado por nuestras ganas de trabajar y de hacer algo grande. Es otro mundo.
Deciros por último que, para emprender, no hay que tener grandes ideas o muy revolucionarias. Si las tienes, muchísimo mejor, pero si no, céntrate en algo que se te de bien, algo que te guste, y desarrolla ideas partiendo de eso. Si trabajas, tendrás éxito (casi) asegurado.
En este blog, y a partir de este momento, dedicaremos mucho tiempo y muchas líneas a hablar sobre emprendedores, casos de éxito, etc. En definitiva, todo el contenido necesario para que nos decidamos a llevar a cabo nuestros propios proyectos.
Gestiona tu vida en crisis, con Pedro Rojas y Alfonso Alcántara
14 nov
En esta ponencia nos han hablado, sobre todo, de la necesidad de moverse, de buscar las cosas, ya que si no, será difícil conseguirlas. La dedicación, el empeño y el no abandonar nunca, son los requisitos fundamentales para conseguir lo que nos propongamos.
Por poner un ejemplo, los portales de empleo llevan en torno a 10 años funcionando, y aun hoy, los vemos como algo nuevo. Tenemos que olvidar esa visión y centrarnos en el mañana, sembrar para el mañana con las semillas de las que disponemos hoy. La autopromoción será requisito indispensable para tener presencia en este mundo globalizado; hechos como tener un dominio suponen una ventaja comparativa frente a otros.
Por otra parte, se ha hablado de cambios, en nuestra vida, nuestros proyectos, nuestro empleo, pero para cambiar, hay que tener algunos requisitos básicos, como saber a dónde queremos ir, tener una planificación sobre el cambio, reconocer nuestra voluntad, no solo decidir, sino hacer…
Antes de cambiar, hay que conocer lo que queremos y, si podemos, convertir nuestras aficiones en nuestro negocio.
Marcas blancas, pesadilla en tiempos de crisis.
6 oct
Y después de ese título tan apocalíptico, vamos a tratar un poco el tema de las marcas blancas en la situación económica actual. Debido al aumento de los precios y al incremento de los niveles de paro, la gente cada vez tiene menos poder adquisitivo y tras reducir gastos en ocio y caprichos prescindibles, llega la hora de apretarse el cinturón en la cesta de la compra. Y es entonces cuando nos encontramos con la necesidad de tomar una decisión: ¿Cogemos el producto de marca o nos decantamos por la marca blanca?
Aunque parezca una decisión sencilla, no lo es tanto. Y vamos a ver por qué. Elegir la marca comercial es, generalmente, elegir calidad. Pero claro, la calidad hay que pagarla, obviamente con un mayor precio. Ojo a esto ya que elegir la marca blanca no implica una menor calidad; únicamente significa que el fabricante ha incurrido en menos costes a la hora de fabricar el producto. Mientras las marcas comerciales gastan mucho dinero en promoción, difusión, canales de distribución, etc. La empresa fabricante de marcas blancas solo debe preocuparse de fabricar un producto y, a ser posible, de calidad. Veámoslo con un ejemplo:
La empresa A, dedicada a la fabricación de postres lácteos, tiene tres productos. Se trata de dos clases de yogures (fresa y limón) y flan de vainilla. Para los yogures solamente tiene que diseñar un envase, al que tendrá que etiquetar de forma diferente para distinguir los sabores, mientras que para el flan deberá diseñar otro envase diferente. Para los yogures, ha grabado un spot publicitario que será emitido en televisión. Lo mismo ocurre con el flan. Para el reparto a las superficies comerciales, tanto mayoristas como minoristas, ha contratado a una empresa que se encargará de distribuir los productos por España y Portugal. Además de esto, enviará comerciales a las empresas minoristas para que conozcan sus productos, y así, se decidan a comprarlos.
La empresa B, dedicada también a la fabricación de postres lácteos, fabrica yogures de fresa y de limón y flanes de vainilla. Esta empresa pertenece a un gran grupo empresarial, al que irán dirigidos los postres una vez fabricados para que ellos mismos los distribuyan al consumidor final.
Como podéis observar, las situaciones son diametralmente opuestas. Mientras que la empresa A incurre en unos gastos elevadísimos para vender sus productos, la empresa B simplemente tiene que fabricar y vender. Hay que reseñar que la empresa B cuenta con la ventaja de ser fabricantes-distribuidores-minoristas, por lo que su situación es mucho más sencilla a la hora de abaratar costes. Además, no necesitan promoción de ningún tipo, ya que cuando alguien va a una gran superficie, da por hecho que habrá marcas blancas del propio vendedor con precios mucho más competitivos. Pero por este mismo motivo, como veréis, no necesariamente significan peor calidad. De hecho, en muchos casos, son las empresas de la marca comercial quienes fabrican el mismo producto con marca blanca para las grandes superficies.
La motivación de este artículo son los continuos anuncios en televisión que hacen referencia a que las marcas “son mejores”, que los productos sin marca. Obviamente, es la respuesta de las empresas al comportamiento del consumidor ante situaciones económicas poco favorables. Mi recomendación: Comprad los productos que más os gusten, pero tened en cuenta que no por tener una marca conocida, va a ser mejor producto.

Comentarios recientes