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Twitter, el megáfono del siglo XXI
14 ago
Hace algunos años, si queríamos comunicar alguna idea, por importante que fuera, en la mayoría de las ocasiones teníamos que tragárnosla y llevarlo con la mayor resignación posible. Sólo aquellas personas con cierto poder, o los afortunados que tenían algún tipo de medio, podían darse el lujo de decir a los cuatro vientos lo que pensaban. Y no hablo de hace siglos, hablo de hace tan solo unos años, o mejor dicho, unas décadas.
Pero, desde la aparición de internet, han aparecido variopintas maneras de que cada uno pueda decir lo que quiera, a la espera de que aparezca alguien que lo lea. En un principio fueron las web personales, una suerte de web de poca calidad (generalmente) pero donde uno podía expresar lo que quisiera. La aparición de los buscadores permitieron que la gente pudiera llegar hasta estos lugares, ya que de otra forma, sería prácticamente imposible. Desde entonces, hasta la aparición de los primeros blogs, pasaron muchos años, pero el tema blog quizás solo supuso el punto de partida de una nueva corriente: la denominada 2.0.
Hoy, con la perspectiva del tiempo, hemos visto cómo se han desarrollado multitud de herramientas que, con mayor o menor éxito, han permitido al usuario abrir sus pensamientos a todo el mundo. Y entonces llegó Twitter.
Twitter es un lugar dónde, en 140 caracteres, puedes expresar y comunicar lo que te apetezca. ¿Qué os voy a contar de Twitter que no sepáis? Es un sitio donde tienes la relativa seguridad de que al menos, un número finito (o infinito, quién sabe) de personas leerán lo que escribes. Unas personas lo utilizan como herramienta de trabajo, otros para comunicar noticias, otros para mostrar sus enfados o pensamientos más íntimos, etcétera, etcétera y etcétera. Twitter sirve para lo que queramos. Pero, cualquier persona, le dé el uso que le dé, conoce de su potencial, al margen de que lo sepa o no exprimir.
Lo que está claro es que, con solo teclear unas palabras, podemos comunicar al mundo lo que pensamos, o simplemente, lo que estamos haciendo. Y en esto, juegan un papel crucial los dispositivos móviles, el lugar donde mejor se desenvuelve Twitter. Los modernos smartphones permiten que, estos 140 caracteres estén siempre con nosotros, expectantes a contar la última hora al resto del mundo. ¿Cuándo tuvimos una oportunidad parecida? La democratización de las tarifas de internet móvil están permitiendo esta integración, sin que llegue a considerarse un lujo. En algunos países, incluso, las operadoras están ofreciendo servicio de Twitter directamente a través de sms, sin necesidad de tener que conectarse a internet para utilizarlo.
Y ya no es solo comunicar. Una de las facetas más interesantes de Twitter es la posibilidad de compartir información de forma rápida y sencilla. De hecho, la mayoría de las ocasiones solamente necesitarás un clic para compartir información. Los periódicos online, revistas o blogs (éste que lees, sin ir más lejos) incluyen sus propios botones para que puedas compartir lo que estás viendo, en ese mismo instante, y para una gran comunidad de usuarios. Además de las posibilidades que esto tiene como medio de comunicación, hay que verlo como herramienta de captación de usuarios. Interesante, ¿Verdad?
Por último, comentar que cualquier red social se integra con Twitter, a sabiendas de la capacidad de comunicación de estos 140 caracteres. Nadie quiere quedarse fuera del barco. Yo al menos no, y supongo que vosotros tampoco. Para terminar, os invito a ver este video que está a continuación. Es una presentación que hicieron @Plastidecor y @_Miki (sus usuarios en Twitter) en la pasada Campus Party de Valencia, sobre Facebook y Twitter, respectivamente. Es muy interesante saber cómo surgieron estos dos gigantes de la comunicación, cada uno con su historia y sus facetas singulares.
!Nos vemos por Twitter¡
Imagen: Twitter Pack, de Carrot Creative.
La nube en la empresa, con Berto Pena entrevistando a Pau García
15 nov
Si algo ha quedado claro es que el Cloud Computing es útil, productivo, y seguro. Aunque parezca que nuestros datos pueden estar por ahí disponibles para cualquiera, lo cierto es que se utilizan cifrados de seguridad potentes para evitarlo; aunque sí, hemos de tener en consideración qué es lo que colgamos en la nube, ya que de una forma o de otra, pueden quedar expuestos a terceras personas. Por otra parte, otro de los mayores miedos es que la empresa de Cloud dónde tengo alojados mis archivos cierre, por ello, estas empresas deben comprometerse de alguna forma para garantizar que nuestros datos estarán ahí y no los perderemos. De hecho, los ponentes han comentado que han perdido más información en discos duros que en aplicaciones web.
También se ha hablado, obviamente, de EyeOS. Pau nos ha comentado que surgió como la necesidad de aunar en un solo producto y bajo un único login todos los servicios que se estaban prestando hasta el momento. Eso si, con la premisa de simplificar e incluir únicamente las características que fueran necesarias.
Ha sido una charla muy interesante y amena con la que se ha iniciado la tercera y última jornada de Evento Blog España 2009.
Internet y la imagen de marca, competir por un amor a primera vista
15 ago
Antes de nada, quiero decir que este artículo es una visión completamente personal de un tema que me encanta. Cualquier parecido con la realidad, no es mas que un parecido con la realidad.
Pedro, nuestro simpático amigo, quiere renovar el mobiliario de su piso. Para ello, se dirige a un almacén de muebles que tiene como director a un conocido, eso sí, está fuera de la ciudad. El edificio es bastante antiguo, tanto o más que los viejos muebles que decoran la entrada. Al pasar a la zona de exposición, ve la mercancía. El lugar no está demasiado bien iluminado, y realmente, es feo. Los muebles que venden son de un precio muy elevado, aunque de una calidad excelente.
Miguel, otro personaje que está cansado de los muebles de su salón, se dirige a unos almacenes de una gran cadena de tiendas de muebles. Ha visto su publicidad y los precios son muy agresivos. Al llegar allí, ve un edificio moderno, con una decoración muy atractiva visualmente, todo muy limpio y con una iluminación excelente. Los muebles, sin dejar de gozar de una gran calidad, varían en los métodos de producción, lo que hace que el consumidor perciba al producto de forma distinta.
Como es evidente, a estas alturas de la película, todos conocéis los dos tipos de establecimiento a los que he hecho referencia. También es cierto que, en una hipotética decisión, todos (o la gran mayoría) os decantaríais por el segundo establecimiento. Pero, ¿Por qué? ¿Qué pasa por nuestras cabezas para tomar esa decisión?
Podemos atender a diversos factores, como son el trato con el personal, precio, disponibilidad de stock…pero no, vamos a fijarnos en algo mucho más subjetivo: La imagen de marca. No vamos a analizar un logotipo, ni un eslogan. Vamos a hacer una mezcla de todo lo que percibimos de una marca.
Cuando entramos en la segunda tienda de muebles, vemos un mismo logotipo por todos lados, un par de colores que predominan e incluso, un olor que nos acompaña a lo largo de nuestra compra. Cojamos un producto al azar. Vemos cosas que vuelven a repetirse: el mismo tipo de embalaje, las mismas formas y dimensiones… Están creando imagen de marca.
Vayamos mas lejos; vamos a visitar a un amigo y vemos alguna cosa que nos llama la atención. Pensamos un poco y después, sabemos que eso pertenece a la tienda de la que estamos hablando. Podemos decir que, hoy en día, las grandes marcas personalizan sus productos como nadie, para que sean distinguidos.
Podéis estar pensando, vale, se distinguen, pero…¿Puede llegar a ser negativo? Evidentemente sí. Un fallo en un solo producto podría crear una mala imagen que se extendería a lo largo de toda la línea de productos, haciendo que nuestra imagen de marca caiga estrepitosamente.
Pero, en general, esta diferenciación suele ser positiva, ya que como hemos dicho, crea una identidad propia al producto.
Pero todo esto que hemos descrito es lo que se produce en la vida real, en los locales de las empresas. Estos están personalizados al máximo en referencia al producto que venden. Pero, ¿Qué pasa en Internet? ¿Se puede conseguir que el cliente perciba esta personalización antes de que adquiera el producto? Personalmente pienso que, aunque es mucho más complicado que en un entorno real, no es imposible de conseguir. Y digo que es complicado por una razón bien sencilla: es complejo hacer creer al consumidor que está comprando realmente a la misma empresa a la que puede acudir físicamente.
Esa personalización de la que antes hablábamos, no supone simplemente utilizar la misma imagen, logotipos, colores…en la web. Aunque esto es indispensable, hay que mirar más allá. Hay que tener bien claro que el cliente no puede ver diferencias entre el sitio web y el local de la empresa, y que desde luego, el sitio web es una parte esencial de la empresa y no un simple añadido. Esto que acabamos de citar, es algo que podría ser motivo de otro artículo, ya que es un tema largo e interesante.
Para concluir podemos hacer una especie de resumen de la idea principal: La web de nuestra empresa ha de ser, a ojos del consumidor, parte esencial de la empresa y no parte anexa. Debe tener la misma importancia (relativa) una tienda física que una web de información de la empresa. Esta web, a su vez, puede tener diferentes dimensiones, que van desde una implicación baja, hasta una implicación de tipo socio, e incluso, que hagan que el cliente pueda prescindir de la tienda física.
En relación a las dos tiendas de muebles de la introducción, mientras la primera tendría una web con poca información sobre la empresa y poca personalización de la imagen de marca (posiblemente igual que el comercio físico), la segunda tendría grandes posibilidades de cara al consumidor, ya que incluso la visita a la web puede suponer una actividad preparatoria para la compra final en el establecimiento. Aunque dicho sea de paso, todo esto es demasiado subjetivo. Para gustos, los colores (y nunca mejor dicho).


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